
Según 2bedigital, el GEO se perfila como el nuevo pilar estratégico para las marcas en un mundo dominado por la inteligencia artificial
REDACCIÓN
La inteligencia artificial generativa (IA) ha dejado de ser una herramienta experimental para convertirse en un actor clave en la toma de decisiones de consumidores y empresas. Hoy en día, miles de usuarios recurren a modelos de IA como ChatGPT, Gemini, Claude o Perplexity para obtener recomendaciones, comparativas y valoraciones sobre productos, servicios y proveedores.
Lo que anteriormente era dominio exclusivo de los buscadores tradicionales, ahora se ha convertido en terreno de la IA, que está redefiniendo la forma en que las marcas son percibidas en el mercado global.
Según Pablo Borrás, CEO de 2bedigital, este cambio está alterando profundamente la visibilidad y la reputación de las marcas
Según Pablo Borrás, CEO de 2bedigital, este cambio está alterando profundamente la visibilidad y la reputación de las marcas. «Cuando un usuario pregunta cuál es la mejor marca de un sector o qué empresa ofrece mayor fiabilidad, la respuesta ya no depende solo del SEO ni del contenido que una compañía publica. Depende de la percepción que la propia IA ha construido sobre esa marca», explicó Borrás, quien destaca el surgimiento de una nueva disciplina estratégica: el GEO (Generative Engine Optimization), que está transformando las reglas del juego en el marketing digital.
De SEO a GEO: la nueva era de la optimización digital
A diferencia del SEO, que organiza y posiciona contenidos en los motores de búsqueda tradicionales, el GEO se enfoca en cómo los modelos de IA entienden, describen y recomiendan una marca. Esta nueva disciplina, aún emergente, está revolucionando la manera en que las empresas deben gestionar su presencia digital.
Según Borrás, el GEO ya está marcando la diferencia en la forma en que las marcas compiten entre sí. «La IA no solo te menciona o te omite: te valora. Te compara. Te recomienda… o te descarta. Y sus decisiones influyen cada vez más en las decisiones de los usuarios», afirmó.
El GEO se enfoca en cómo los modelos de IA entienden, describen y recomiendan una marca
Una de las principales características del GEO es la capacidad de la IA para interpretar el contexto, sintetizar la reputación de una marca y generar comparativas automáticas entre empresas. Para ello, los modelos de IA crean métricas que antes eran invisibles para los departamentos de marketing, pero que ahora comienzan a definir la competitividad de las marcas.
Entre estas métricas se incluyen indicadores como el Share of Mention (presencia frente a la competencia), Ranking Position, y otros más sofisticados como el Citation Accuracy, Trustworthiness Score, Knowledge Graph Depth o Recommendation Rate. Estas señales, que hace solo un año no formaban parte del análisis tradicional de marketing, se están convirtiendo en factores críticos para la reputación digital de las marcas.
El impacto de la IA en la competitividad de las marcas
Este cambio de paradigma afecta a todos los sectores. Desde retail, alimentación y turismo, hasta automoción, banca, farmacéutica, educación y servicios profesionales: todos están ya expuestos a la influencia de la IA, aunque muchos aún no lo saben.
«Si tus clientes preguntan a la IA, tu visibilidad dentro de la IA importa. Da igual la industria», asegura Pablo Borrás. Esto significa que, en una consulta rápida a la IA, dos compañías que han competido durante años en SEO, publicidad y contenido, pueden tener resultados completamente diferentes. Una podría aparecer como la opción recomendada, mientras que la otra ni siquiera sería mencionada.
Pablo Borrás: «Si tus clientes preguntan a la IA, tu visibilidad dentro de la IA importa. Da igual la industria»

Para las empresas, este cambio implica un desafío estratégico. En un contexto donde la IA no solo ofrece información, sino que también toma decisiones y prescribe recomendaciones, las marcas deben comenzar a tratar el GEO con la misma seriedad con la que han tratado el SEO durante las últimas dos décadas.
Según Borrás, esto requiere monitorizar cómo la IA interpreta la marca, identificar sesgos o errores, y optimizar la presencia digital de manera que se facilite que los modelos generativos construyan una imagen precisa y positiva. «Nos encontramos con marcas que han invertido millones en comunicación y marketing, pero que en las respuestas de la IA apenas existen, o peor aún, aparecen mal representadas», explica. «Y también vemos el caso contrario: empresas con menor notoriedad pública que la IA sitúa como referentes gracias a cómo están estructurados sus datos, su contenido y su presencia digital.»
El futuro del GEO: un pilar clave en la estrategia digital
El mensaje para las empresas es claro: la IA ya tiene una opinión sobre cada marca. Y esa opinión no es estática, sino que se puede medir, optimizar y, por lo tanto, influir en la competitividad de una empresa. «Ignorar esta realidad es un riesgo estratégico que ninguna compañía puede permitirse», concluyó Borrás.
El mensaje para las empresas es claro: la IA ya tiene una opinión sobre cada marca
Para 2bedigital, 2025 será el año en el que el GEO se convertirá en un pilar fundamental de la estrategia digital empresarial, al nivel del SEO, la analítica o el performance marketing. Las marcas que comprendan y adapten rápidamente sus estrategias a esta nueva realidad serán las que dominarán las recomendaciones generadas por IA en los próximos años.